CASA MUSEO LUCAS KARRVAZ
GRABADOS EN ACERO A BURIL Y PANTOGRAFO * ESMALTE A FUEGO * BOCETOS * MAQUETAS Y ESCULTURAS DE LUCAS KARRVAZ
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Diseñado por Equilicual Consulting, prohibida la reproduccion total o parcial sin autorización escrita.
Versión No-21
Troquel de acero del escudo de los Estados Unidos.
José Tonda Olcina uno de los mejores grabadores del siglo XX, fundó en 1943 la fabrica TONDA de grabado esmalte y en pocos años lidera el sector de la fabricación de escudos, insignias y condecoraciones, hasta el punto de recibir el encargo la medalla para la toma de posesión de J. F. Kennedy como 36º presidente de los Estados Unidos.
En 1979, fallece José Tonda y el escultor Lucas Karrvaz adquiere la fábrica de grabados y esmaltes y continúa su labor durante 20 años, exactamente hasta el año 1999.
José Tonda realizó durante 36 años más de 5000 troqueles y Lucas Karrvaz en 20 años, realizó más de 3000.
Antiguamente había que grabar a cincel y buril un “macho” de cada escudo, que se templa y se “clava” en un taco de acero que será el troquel sobre el que después de templado se estampan las piezas a esmaltar. Este proceso se fue abandonando poco a poco, reservándolo para los escudos especiales. Los grabados se realizaban con una plantilla y a pantógrafo directamente sobre el troquel, lo que permite acelerar el proceso y lógicamente reducir costes.
La mayoría de troqueles han desaparecido, lo cual no importa demasiado porque el verdadero valor artístico y creativo está en los machos y en los esmaltes. Lucas Karrvaz ha guardado en su taller de escultura de la Malvarrosa, durante 20 años más de 1000 troqueles y más de 2000 escudos esmaltados, que después de casi dos años de un y minucioso y delicado proceso de recuperación y restauración, se han catalogado y clasificado para integrar la colección museográfica que hoy se puede contemplar en la Casa Museo Lucas Karrvaz.
Lucas Karrvaz fue a la fabrica de TONDA a encargar unas insignias… y compró la fábrica.
Corría el año 1974, cuando Lucas Karrvaz (tenía entonces 23 años) fue seleccionado por el prestigioso promotor de arte D. Manuel Real Alarcón (quien dijo de él que “era el escultor mejor enfocado que había conocido”) para realizar varias reproducciones a escala de la obra de Rodin EL PENSADOR, para cumplir con un encargo de la Constructora ALCOSA, empresa de D. Alfredo Corral. Como la escultura se tenía que entregar a distinguidas personalidades y había que grabar sus nombres y una pequeña leyenda en cada una, Lucas contacta con el Grabador José Tonda Olcina a quien le encarga las placas que tenía que llevar las reproducciones de la citada escultura.
En su visita a la fabrica de TONDA en la Calle Jesús y María de Valencia, Lucas quedó impresionado por la calidad de los grabados y de los escudos insignias y condecoraciones que allí se fabricaban. Cuatro años después, en 1978, vuelve a contactar con D. José Tonda Olcina, esta vez para encargarle las insignias de un escudo que había diseñado para el Colegio de Arbitros de Futbol.
Como pasaron varios meses sin tener noticias del encargo, Lucas se personó en la fábrica TONDA donde su yerno, el Sr. Soler, le comunicó que D. José Tonda Olcina había fallecido y que no tenían nadie para hacer el troquel, por lo que estaba buscando un grabador para que lo realizara. Tras varios meses más sin noticias al respecto, Lucas se presentó de nuevo en la fábrica TONDA para averiguar que ocurría; le atendió Dª Matilde Tonda, hija de D. José Tonda Olcina, quien le dijo que su esposo el Sr. Soler (quien le atendió la última vez) acababa de fallecer.
También le transmitió que ella no podía soportar tener que decir a cada cliente que preguntaba por su padre o su marido que ambos habían fallecido y le dijo: “ no puedo seguir así, si no encuentro quien se quede la empresa, tendré que cerrarla… ¿porqué no se anima Vd. que es joven y decidido?. A lo que Lucas Karrvaz con la inconsciencia de sus 28 años le contestó “No me lo había planteado… pero todo es cuestión de ver analizar la situación, ver las condiciones y actuar en consecuencia”.
Tras varias reuniones entre las partes y asesorado por su entonces amigo y compañero de arbitraje el abogado D. Francisco Javier Vila Biosca (Actual secretario General del Ayuntamiento de Valencia) Lucas Karrvaz, decide adquirir la empresa TONDA pese a que contaba con una plantilla de 14 empleados fijos y que la inversión superaba el millón y medio de pesetas de entonces ). Se firmó el contrato de compra-venta el 14 de Mayo de 1979. Afortunadamente se conserva el contrato en el que se autoriza a utilizar el nombre comercial TONDA.
Lucas Karrvaz tenía entonces su taller de escultor en Mislata y la empresa KARRVAZ SPORT que disponía de fundición de Bronce, plata y otros metales y fabricaba medallas y trofeos deportivos con tres empleados .
Constituyó con su madre una sociedad que con la denominación TONDA & KARRVAZ S.L., se encargó de continuar la actividad. Su principal objetivo era mantener la calidad, lo cual era un hándicap por no contar con un grabador que hiciera los troqueles, pero Lucas Karrvaz aceptó el reto, se hizo grabador y el primer grabado que hizo en TONDA, fue precisamente el que había ido a encargar a “su” fabrica: El escudo del Colegio de Arbitros.
Se pasó noches enteras estudiando los grabados de D. JOSE TONDA OLCINA (los mismos que ahora podemos contemplar en este museo) intentando descubrir como los había hecho … lo que hubiera dado por poder intercambiar con él unas cuantas palabras, o haberlo visto trabajar… pero tuvieron que ser los propios troqueles, quienes le “ dijeran” como habían sido hechos por aquel maestro irrepetible al que cada día admiraba más.
Durante más de 11 años mantuvo ambas fábricas, la de trofeos en Mislata (KARRVAZ SPORT ) y la de grabado y esmalte en Valencia, (TONDA & KARRVAZ) . En 1990 adquiere una nave en el nº 3 de la Calle Linares de Valencia y continuan ambas fabricas aunque facturan con denominaciones diferentes, el esmalte como ARTESANIA VALENCIANA (ARTESVAL) y ARTSPORT para los trofeos deportivos y medallas empresa.
Poco a poco se fueron jubilando las esmaltadoras y los empleados cualificados sin conseguir preparar a otros nuevos para continuar con la fabricación, a pesar de que en colaboración con el INEM, puso en marcha una escuela de grabado y esmalte, pero los alumnos no tenían interés, solo querían hacer el curso y seguir cobrando el paro, por lo que en el año 1999, decidió dejar la actividad de grabado y esmalte y vendió las maquinarias y troqueles a ESVAL S.L. Sin embargo se quedó los machos que realizó Tonda durante 30 años y los realizados por Lucas durante 20. Estos troqueles fruto del trabajo artesano realizado a buril durante 50 años, han estado otros 20 años en un almacén y ahora una vez desoxidados, cepillados y pulidos, se pueden contemplar en este museo.
Origen de los Grabados y Esmaltes a fuego que integran la colección museográfica de la Casa Museo Lucas Karrvaz
Escudo de la Casa de Borbón esmaltado a fuego